Potaje de castañas

Hoy traigo al blog una receta muy otoñal, que preparé con castañas ecológicas de Galicia y compango asturiano. Es un potaje que había probado fuera de casa pero no lo había preparado nunca. Es sencilla, reponedora y deliciosa.

Lentejas, guisantes y calabacín





Lo mejor de esta receta fue prepararla en mi olla favorita, una Le Creuset de color amatista que me tiene enamorada y que me compraron los Reyes Magos en Cocina y Casa (Valentín Masip, 12, Oviedo).


La preparación comenzó la noche antes de probarlo, cuando puse en remojo un cuarto de kilo de lentejas. La mañana siguiente piqué dos cebollas, medio kilo de zanahorias y un calabacín. En la olla puse a freír la cebolla, cuando se doró añadí las zanahorias y cinco minutos después el calabacín.



Con todo rehogado añadí cuatro cucharadas de tomate frito, una
pastilla de caldo de verduras y medio vasito de vino blanco amontillado. Dejé que cociese cinco minutos más e incorporé las lentejas escurridas. Por último cubrí de agua y eché un poco de sal.

Lo tapé y lo tuve a fuego muy lento unos veinticinco minutos, vigilando de vez en cuando. Entonces añadí 150 gramos de guisantes y lo mantuve cociendo ocho minutos más.


Como éramos dos para comer, sobró la cantidad suficiente para congelar más de una ración y dárselas a probar a un invitado que tuvimos este verano y que llegó con ganas de platos de cuchara.




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