Buñuelos de viento



El 1 de noviembre es el cumpleaños de mi amigo Jesús y siempre lo celebramos con buñuelos. Ahora está demasiado lejos para llevárselos pero aquí queda la receta y una galleta* de calabaza congelada para cuando vuelva a casa. Y por supuesto, ¡felicidades!


Los ingredientes que utilizo, siguiendo los pasos del Manual clásico de cocina de Ana María Herrera, son 75 gramos de harina (una tazita de café), dos huevos, una tazita de leche, media tazita de agua, 25 gramos de mantequilla, 25 gramos de azúcar, media cucharadita de levadura Royal y una pizca de sal. También 200 ml de nata para montar y canela molida.

En un cazo pongo a cocer la leche, el agua, la mantequilla y la sal. Cuando rompe a hervir añado la harina y remuevo la masa hasta que se despega de las paredes. En ese momento retiro del fuego y dejo que se enfríe.

Una vez fría, añado un huevo y mezclo bien antes de añadir el segundo para que la masa los absorba bien. Después añado la levadura y vuelvo a mezclar.

Con la masa preparada, voy haciendo bolitas del tamaño de una uva y ya solo queda freirlas en una sartén con aceite de oliva no muy caliente para que se hagan por dentro y no se quemen por fuera. Suelen doblar su tamaño una vez fritas. No conviene echar en la sartén más de cuatro o cinco buñuelos a la vez para que el aceite mantenga la temperatura idónea.

Los dejo escurriendo en un plato con papel absorbente y para rellenarlas abro un pequeño agujero con ayuda de unas tijeras y en él introduzco con una manga pastelera un poco de nata montada, que preparo en un momento batiendo 200 ml en un bol con una pizca de azúcar.

Por último, mezclo en un plato dos o tres cucharadas de azúcar y otras tantas de canela molida y rebozo con ellas los buñuelos uno a uno.

* Las galletas para Halloween son de Lorena's Bake Shop y están deliciosas.

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