Lera

Poco puedo decir de la cocina de Luis Lera que no sepáis, pero sí puedo contaros lo que disfruté acercándome una vez más a Castroverde de Campos (Zamora), cruzando campos de girasoles, viendo pasar rebaños de ovejas y perdiendo la vista en el horizonte. No puede la naturaleza dejar el listón más alto y no puede el cocinero responder de mejor forma al desafío, llevando a la mesa un entorno espectacular. Es uno de mis lugares favoritos y esta vez lo disfruté todo lo que pude.













Solomillo con miel y mostaza



La mezcla de miel, limón y mostaza resulta perfecta para este solomillo. También puede servirse acompañado de arroz cocido con unas hebras de azafrán. 



Para preparar esta receta utilicé:

  • Un solomillo de cerdo
  • Una cebolla roja
  • Dos cucharadas de harina
  • 200 ml de caldo de verduras
  • Tres cucharadas de miel
  • Una cucharada de mostaza a la antigua
  • El zumo de un limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
  • Sal


Lo primero que hice fue cortar el solomillo en rodajas de dos o tres centímetros de grosor. Lo sazoné y lo enhariné (esto lo hice metiendo la harina en una bolsa de bocadillo junto a la carne y agitando). 



En una sartén grande doré la carne con un buen chorro de aceite de oliva y cuando los medallones estuvieron dorados por las dos caras los saqué a una fuente y reservé.



La cebolla roja la piqué en aros muy finos y la puse a pochar en la sartén durante cinco minutos hasta que cambió un poco de color.  


Entonces añadí el caldo y lo llevé a ebullición.



Dejé el caldo con la cebolla a fuego vivo unos minutos para que redujese y entonces añadí la mostaza, la miel y el zumo de limón. Lo mantuve en el fuego un par de minutos removiendo bien.


Por último, añadí el solomillo que tenía reservado a la sartén y lo dejé a fuego suave durante cinco minutos para que la carne terminara de hacerse. 


Lo serví caliente con una rodaja de limón.