Lera

Poco puedo decir de la cocina de Luis Lera que no sepáis, pero sí puedo contaros lo que disfruté acercándome una vez más a Castroverde de Campos (Zamora), cruzando campos de girasoles, viendo pasar rebaños de ovejas y perdiendo la vista en el horizonte. No puede la naturaleza dejar el listón más alto y no puede el cocinero responder de mejor forma al desafío, llevando a la mesa un entorno espectacular. Es uno de mis lugares favoritos y esta vez lo disfruté todo lo que pude.













Carrilleras en salsa de avellanas




Me encanta la comida tailandesa y aproveché que había comprado unas carrilleras de cerdo con muy buena pinta para preparar una cena para dos con una salsa estilo 'thai' que quedó deliciosa.



Los ingredientes que utilicé, para dos personas, fueron:

Dos carrilleras de cerdo
125 gr. de avellanas
6 cucharadas de salsa de soja
El zumo de dos limas
2 cucharaditas de cúrcuma
2 cucharaditas de cominos molidos
2 cucharaditas de pimentón dulce
1 cucharada de azúcar moreno
2 ramitas de cilantro
Aceite de oliva virgen extra
Media cebolla

Comencé preparando la salsa para marinar la carne. En un cuenco mezclé el zumo de dos limas, la salsa de soja, la cúrcuma, el comino molido, el cilantro picado, el pimentón dulce y dos cucharadas de aceite de oliva.

Mezclé todo bien y eché dos tercios de la salsa sobre las carrilleras, que previamente había salpimentado. Dejé que macerarán en la nevera durante una hora.

Pasada la hora me puse a preparar el plato. Machaqué las avellanas en el mortero. Puse un poco de aceite de oliva en una sartén y cuando estuvo caliente poché media cebolla picada. Cuando cogió color añadí una cucharada de azúcar moreno, removí bien y esperé a que se derritiera. 

Entonces incorporé las avellanas machacadas y seguí removiendo. Cuando estuvo todo bien ligado eché a la sartén el tercio de salsa para macerar que había reservado y bajé el fuego al mínimo mientras asaba la carne. 

En otra sartén, puse un chorrito de aceite de oliva y doré las carrilleras por todos los lados. Como los trozos no eran pequeños, tardé unos diez minutos y una vez comprobado que estaba hecha la serví en un plato junto a la salsa de avellanas.

Otra posibilidad es triturar la salsa con la batidora para que quede más cremosa, pero a mí me gusta más encontrarme los trocitos de avellana.